Se escucha el agua
en este sueño,
cansada es la mirada
al verte de nuevo,
no quiero despertar
sino oler tus ropas
y saber tu cuerpo,
se escucha el agua
en este sueño,
cae por las calles
cruza la luna de un invierno,
llueve y llueve
mientras nieva en las calles
hiela bocas cerradas y recuerdos
y contigo tan viva duermo.
No estuvo el invierno cuando quiso,
sino cuando mis ojos fríos
paseaban las tardes de las nieblas
buscando el agua de los tuyos,
y tu voz murió al tiempo
que nos supimos,
murió qué somos
murió el tiempo más íntimo
hasta murió quiénes fuimos,
todo perdió su enésimo sentido,
los atardeceres del verano
las mañanas de los mayos
y esos septiembres de nubes
en estruendos de patios mudos,
no juegan las sombras de los inviernos
con los seres más vivos,
y el invierno quedó a un lado
sin vivirlo,
murió el presente más amado
y se agrandó el más triste futuro.
No estuvo el invierno cuando quiso,
sino cuando tus ojos fríos
paseaban las tardes de las nieblas
buscando el agua de los míos.